Hemofilia: cuando la sangre no coagula adecuadamente
La hemofilia es un trastorno hereditario que puede provocar sangrados prolongados. Un manejo adecuado permite una vida normal.
¿Qué es la hemofilia?
La hemofilia es un trastorno de la coagulación de origen genético en el que falta o funciona mal uno de los factores necesarios para formar coágulos.
Esto provoca sangrados prolongados, incluso ante lesiones menores, y en casos graves, sangrados espontáneos.
¿Cuáles son los síntomas?
Sangrados prolongados
Después de heridas o cirugías.
Moretones frecuentes
Incluso con golpes leves.
Sangrado en articulaciones
Dolor e inflamación.
Sangrado muscular
Puede causar dolor o limitación.
Sangrado nasal o encías
Recurrente.
Sangrado espontáneo
En casos severos.
Tipos de hemofilia
Hemofilia A
Déficit de factor VIII.
Hemofilia B
Déficit de factor IX.
Hemofilia leve
Sangrados en situaciones específicas.
Hemofilia moderada
Sangrados ocasionales.
Hemofilia severa
Sangrados espontáneos frecuentes.
Hemofilia adquirida
Menos frecuente, relacionada con anticuerpos.
Diagnóstico
- Pruebas de coagulación: TP y TTPa
- Niveles de factores VIII y IX
- Estudios genéticos
- Evaluación clínica especializada
Tratamiento
El tratamiento busca prevenir y controlar los episodios de sangrado.
- Reemplazo de factores de coagulación
- Terapias profilácticas
- Manejo de sangrados agudos
- Seguimiento especializado
¿Cuándo acudir con un hematólogo?
- Sangrados frecuentes o prolongados
- Antecedente familiar
- Moretones sin causa aparente
- Sospecha de trastorno de coagulación
Un diagnóstico adecuado permite un mejor control
El manejo especializado reduce complicaciones y mejora la calidad de vida.
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